CONSEJOS AL TIRAR AL ZORZAL / Tordo Solano EXtremadura ( Spain )

La inmovilidad, principal aliada del zorzalero

Quien lleva años en el puesto de zorzales sabe que estar quieto es imprescindible, así como contar con una pantalla lo suficientemente alta como para tener cierto grado de movilidad y ver la entrada sin que los zorzales nos vean a nosotros.

Otro aspecto no menos importante que la inmovilidad es la mimetización adecuada del puesto y de nuestro equipo. Aún hay aficionados que siguen acudiendo a tirar con ropa poco adecuada, llamativa en el entorno, y alertadora para los zorzales. Lo ideal es estar quietos en el puesto, en guardia media, mirando bien la entrada del tiradero y encarando sólo cuando el pájaro ya no tiene escape por estar a nuestro alcance. En el puesto hay que estar muy bien tapado y lo más quietos posible, que los zorzales solo vean campo y nada más.

 

Dejar llegar a los pájaros al puesto

Si cumplimos con la anterior premisa, no queda por nuestra parte más que los zorzales cumplan con naturalidad y querencia por su pasillo de entrada, sin que los alertemos. En breve nos irán llegando zorzales desde una o dos direcciones principales, aunque algún bandete o algunos pájaros sueltos siempre nos pueden cruzar desde lugares inesperados. Hay que estar atentos, quietos y lo más centrados posible; así que nada de estar en el puesto nerviosos, inquietos o tendentes a desesperarnos por un paso escaso o esquivo, pues eso solo trae fallos a la hora de aprovechar los lances que se nos presenten. A los zorzales hay que dejarlos llegar bien al tiradero de nuestro puesto, sin intentar zorzales claramente largos ni disparos casi imposibles con pájaros que cruzan por un lugar que no esperamos.

Otro fallo habitual de este apartado es tirar de forma anticipada y precipitada, cuando es mejor dejar que los zorzales, con el vuelo suave y más o menos derecho que tienen en los días calmados, lleguen a estar delante del puesto, a unos veinte o veinticinco metros arriba como mucho, y unos quince por delante: ése es el momento ideal para adelantar un poco y disparar. Tirar antes los elevará si vienen en grupo y los hará modificar su trayectoria.

 

Adelantar ¿cuánto y cuándo?

Relativamente poco cuando el día está calmado, pues los zorzales entrarán o cruzarán más bien despacio. En estos casos, con dejar cumplir bien en la entrada y tirando cerca de nuestra vertical, bastará con adelantar poco, menos de un metros a veces, para que caigan unos tras otros.

Si tenemos un día revuelto de aire o el paso está en una cañada de bajada, y los zorzales vienen bajando desde el dormidero en vuelo rápido, esto casi siempre nos trae una altura de paso algo menor; entonces tenemos que ser rápidos y adelantar los disparos, tirando siempre por delante del bando para al menos intentar abatir alguno. Con zorzales sueltos y muy altos hay que adelantar bien, entre uno y dos metros; mientras que si el pájaro viene con el aire de cola adelantaremos lo que buenamente estimemos, pero hay veces que hay que adelantar mucho para descolgarlos.

Por otra parte, metidos en el puesto de vez en cuando nos cruza alguno al contrario, de atrás hacia delante; estos son pájaros casi siempre fáciles de abatir si estamos preparados, en guardia media. Lo único que hay que hacer siempre es dejarlos distanciarse y disparar tapándolos, como mucho con un pequeño adelanto según la trayectoria. Este adelanto lo podemos efectuar dando un tironcito de la punta de los cañones hacia arriba si el zorzal va sobrevolando los olivos o el monte, o a su derecha o izquierda según la dirección sobre la que vuele, pero siempre con pequeños adelantos, se trata de pájaros fáciles de abatir. Si el zorzal nos entra por detrás y de arriba hacia abajo, el disparo hay que efectuarlo viendo siempre el pájaro por encima de la banda y no parar la escopeta mientras lo seguimos en vuelo, como mucho hay que tirar un poco –muy poco- por debajo para adelantar si la distancia es elevada ya.

 

Qué cartuchos y escopeta escoger

En cuanto a los cartuchos, lo mejor es emplear un único modelo de cartucho para todos los puestos, y si es necesario, corregir con los chokes intercambiables. Una vez encontrado un modelo que nos guste, no hay que cambiar de cartucho, sólo habrá que jugar con el número de perdigón y los chokes. Una referencia polivalente y válida para todos los puestos: 30 gramos de perdigón de novena, con taco de plástico con copa contenedora, que por otra parte es lo más habitual.

En cuanto al arma, los especialistas en zorzal suelen tirar con escopetas semiautomáticas por la opción de un tercer disparo, la suavidad ante la posibilidad de tirar bastante en los puestos, y que rara vez necesitaremos secuencias de tiro con dos chokes diferentes. Un ejemplo sería una semiautomática de chokes intercambiables, con un cañón de una longitud en torno a 70-71 cm y, si te atreves, en calibre 20. En cuanto a chokes, *** y ** según las circunstancias del paso; con el primero se llega estupendamente a la mayoría de los pájaros, pero si el día está raro, o los zorzales muy  picardeados ya, montamos ** y llegamos donde ellos pasan, eso sí, adelantando un poco más pues el disparo es más alargado.

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